01 abril 2012

"Tras el Maestro" - Mensajes para la Vida Cristiana

Serie: Aplicaciones Proverbiales para una Vida Productiva.

Chisme Asesino

“Sin leña se apaga el fuego, y donde no hay chismoso, cesa la contienda.” Proverbios 26:20

Años atrás, el periódico matinal “Atlanta Journal” de Estados Unidos publicó el siguiente artículo: “Soy más mortal que un cañonazo. Gano sin matar. Destrozo hogares, desgarro corazones y arruino vidas. Viajo en las alas del viento. No hay inocencia que sea lo suficiente fuerte para intimidarme, ni pureza que sea lo suficientemente pura como para amedrentarme. No tengo respeto alguno por la verdad ni por la justicia, ni misericordia para con los indefensos. Mis víctimas son tan numerosas como la arena del mar, y suelen ser inocentes. Nunca olvido y pocas veces perdono. ¡Me llamo Chismorreo!”.


Toda discusión de tono elevado y palabras ofensivas entre dos personas por lo general son generadas por mentiras, calumnias, engaños y malentendidos. Estos ingredientes sazonan el corazón del chismoso para crear una nueva fórmula para envenenar a muchos oyentes que preparan con entusiasmo sus oídos, para finalmente causar pleitos entre dos personas inmaduras. El chisme es aborrecible, pero seamos sinceros: ¿Acaso no nos emocionamos cuando alguien nos quiere contar un “secreto” sobre otra persona? ¿Acaso luego no decimos: “…y qué más?” para seguir excavando en la vida ajena? Así como en una fogata, para apagar el fuego, se necesita quitar los leños, así también en nuestras conversaciones, para apagar el fuego de la contienda, debemos evitar el chisme en nuestras relaciones interpersonales.

Nuestro Señor Jesucristo, ante los falsos maestros que lo acusaban chismeando entre ellos contra Él, nunca llegó a ser víctima del chisme para atacar a Sus adversarios porque tenía Las Escrituras en Su mente y corazón, suficiente y efectiva herramienta para contrarrestar a los opositores. Cristo aplicaba Proverbios 26:4-5 que dice: “Nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad, para que no seas tú también como él. Responde al necio como merece su necedad, para que no se estime sabio en su propia opinión.” El chisme es mortal, y ya cobró millones de víctimas, y la especialidad de este espectro son los cristianos. ¿Será usted una víctima más? Nuestro Maestro evitó el chisme en Su vida y supo responder con sabiduría a Sus enemigos…sigamos Sus pasos.

EL CHISME ES UN VENENO TAN DELICIOSO AL OÍDO
QUE CASI TODO EL MUNDO SE HA VUELTO SUICIDA.


José Luis Velarde Hinojosa Escobar
Pastor PIEBC-Perú